viernes 6 de noviembre de 2009

Ansiada buena suerte


¿Habéis pensado en alguna ocasión lo que en vuestras vidas a podido influir la casualidad?..., ¿la suerte?..., ¿la buena fortuna?

La pregunta que acabo de hacer es el fruto de una reflexión que me ha tenido meditando gran parte de esta semana. Soy consciente de que la actual coyuntura por la que atravesamos puede influir muy negativamente en aquellos autores noveles que pretenden ver publicado su primer libro; no en vano, ya es difícil publicar el segundo para quienes lograron el primer objetivo. Aunque también creo que si en lugar de haber terminado de escribir “Vendetta” este año, lo hubiera hecho hace dos o tres, probablemente la posibilidades de la obra hubiesen sido mucho mayores; una vez que, años atrás, la editoriales y las agencias se mostraban mucho más receptivas, y no meditaban tanto el apostar por un escritor novel. ¿Influirán factores como la casualidad y la suerte en el hecho de que más de una novela que debería ser publicada, no consiga tan preciado botín? Sinceramente pienso que sí.

Esta última reflexión viene a colación de un e-mail que recibí a primeros de esta semana por parte del editor de una joven editorial. La respuesta a mi propuesta de edición fue muy sincera, circunstancia que agradecí de sobremanera. Éste me indicó que cuando comenzaron con el proyecto empresarial optaron por dos líneas de edición; una encaminada a la publicación de best-sellers de autores foráneos que habían poseído éxito en aquellos países en los que publicaron; y una segunda, encaminada a la publicación de obras de autores noveles. Sin embargo, debido al (literal) “…porcentaje de devoluciones altísimo, poca o nula rotación del fondo, elevados margen para los distribuidores y las grandes superficies, elevadísima presión en los puntos de venta de los grandes grupos editoriales, espectaculares caídas de las ventas y del número de visitantes en librerías, poquísima profundidad de los fondos en las librerías, escasa visibilidad de títulos de poca rotación, etc…), les llevó definitivamente a suspender provisionalmente la publicación a autores noveles.

Lástima, quizá si hubiera llegado algunos meses antes…

Recalcar, por último, otra apreciación que me hizo el editor en cuestión: “Ante este panorama y antes de rechazar todos los libros que nos habían ofrecido, decidimos apostar por un nuevo formato, el del libro electrónico o ebook con posibilidad de impresión a medida. Para evaluar la viabilidad comercial de la propuesta encargamos a una empresa auditora un estudio de mercado y el resultado nuevamente ha sido decepcionante. Nulas o escasísimas ventas, coste de la producción soportado por los autores, y en más del 97% de los casos el comprador final del libro es el autor o sus familiares y allegados.

Podríamos ofrecerle publicar su libro como ebook pero sentiríamos que le estamos engañando pues si bien el coste de dicha propuesta es nulo o muy bajo para ambas partes, la rentabilidad es también escasísima o nula.”

Al menos me queda la sensación de que aún existen personas sinceras y honradas en este mundo colmado de buitres negros que revolotean al acecho de aquel que decide dejar perecer su obra.

viernes 30 de octubre de 2009

ELDALIE Publicaciones: Acto II y definitivo.

Durante la última semana he tenido tiempo para cruzar algún que otro e-mail con la editora de ELDALIE Publicaciones. Para ser sincero, estimo que el proyecto que están intentando sacar a flote posee mucho mérito y valentía; y, a su vez, me ha dado la impresión de hallarme ante un grupo de intrépidos amantes de las letras que intentan abrirse camino en el difícil mundo en el que se ha convertido la publicación de obras.

A lo largo de los correos intercambiados en estos días, en los que, todo sea dicho, no les ha sentado nada bien mis “reservas” iniciales y, quizá, la desconfianza que mostré en mi e-mail de respuesta, circunstancia que me llevó a pedirles perdón por si mi escéptica actitud inicial les hubo molestado; he descubierto un grupo de editores, reseñadores e ilustradores con ganas de trabajar, pero que aún tienen un gran camino por delante; no en vano, el proyecto que pretenden ofrecer aún se encuentra demasiado inmaduro. Como muestra un botón, pues a través de su tienda on-line han informado de que están teniendo problemas para vender su único libro por medio de dicho portal virtual al que precisamente en los últimos días no se puede acceder.

Mi conclusión, tras días meditando, es que ELDALIE Publicaciones es un proyecto soñador que se encuentra dando sus primeros pasos, y que, por tanto, aún muestra una gran debilidad e incierto futuro. Como ya comenté en la anterior entrada, creo que ELDALIE podría situarse un escalón, solo un peldaño por encima de Bubok o Lulú.

Por último, comentaros que la editora de esta nueva editorial me comentó que habían contratado los servicios de un agente en España para vender sus obras en librerías. ¿Será cierto, o habrá que situar dicha afirmación al mismo nivel que aquella en la que aseguran que venden sus libros a través de la Casa del Libro o El Corte Inglés?

Quizá me tachéis de engreído, vanidoso…, o utilicéis cualquier otro adjetivo parecido, pero creo que “Vendetta” se merece un final mejor. Probablemente hable desde la ceguera propia del padre que ensalza a su hijo y obvia sus defectos, pero cada vez que releo la obra para proceder a una nueva corrección, pienso que he tenido entre mis manos decenas de libros peores.

No publicaré con ELDALIE, aunque siempre me gusta dejar las puertas abiertas, por lo que en mi último e-mail les indiqué que si en alguna otra ocasión deciden volver a contar con mis obras, solo tendrían que comunicármelo.

En ocasiones es mejor esperar y permanecer guarecido, antes que dejarte guiar por la errática mano de la impaciencia.

jueves 22 de octubre de 2009

ELDALIE Publicaciones: Acto I


A finales de la semana pasada recibí un e-mail de la editorial Eldalie Publicaciones. Rápidamente hice memoria y recordé que a finales de julio les había remitido “Vendetta” para su lectura. Con ojos como platos procedí a leer el texto que me habían remitido… Efectivamente, ahí estaba, el empujoncito que durante hacía algún tiempo sinceramente necesitaba recibir. Eldalie Publicaciones deseaba publicar mi obra, he incluso me adjuntaban un enlace para descargarme el contrato en formato pdf y, una vez cumplimentado y firmado, remitírselo por correo certificado.

Con el corazón ligeramente alborotado y la mente entregada a las divagaciones, era consciente de que no me encontraba en el momento más idóneo para intentar sopesar, en mi particular balanza, los pros y los contras referentes a la oferta recibida; pues considero que las emociones a flor de piel no son compatibles con la frialdad necesaria que requiere la toma de decisiones. Fue por ello que opté por retomar el tema unas horas más tarde…

…unas horas más tarde, comencé a buscar en internet información sobre Eldalie, aunque para ser sincero, ya conocía dicha editorial con anterioridad. Tras la información recopilada, comencé a trazar mi peculiar lista:

PROS:
1.- Quieren trabajar sobre mi novela, con la intención de publicarla.
2.- No cobran nada por correcciones, diseño y publicación.

CONTRAS:
1.- Solo han publicado un libro en el año que poseen de vida.
2.- Según puede extraerse de su página web, se inclinan al formato electrónico e-book.
3.- La publicación en impreso p-book es bajo demanda.
4.- Aseguran que venden en la Casa del Libro y El Corte Inglés. Circunstancia que hasta la fecha es incierta.
5.- Contrato por 5 años. ¿Y si luego no funciona el proyecto y lo abandonan? ¿Poseerán los derechos de Vendetta por los 5 años firmados?
6.- Importante: “Vendetta” se encuentra presentada a un concurso literario para autores noveles del que no puede ser retirada hasta, al menos, el mes de diciembre, bajo indemnidad para la editorial.

Ni que decir tiene que conforme iba elaborando la lista de “contras”, mi convencimiento iba alineándose con la idea de dejar aparcada dicha alternativa. Eldalie Publicaciones podría ser una opción de último recurso, justo en el escalón superior en el que situaría la auto-publicación a través de Bubok o Lulú.

A pesar de la conclusión a la que, poco a poco, fui llegando, a principios de esta semana contesté al correo remitido, indicándoles la situación en la que actualmente se encuentra “Vendetta”, no pudiendo ser retirada del certamen al que se halla presentada. Les solicité, a su vez, un plazo de espera hasta el mencionado mes de diciembre. Del mismo modo, aproveché el e-mail para realizarles algunas preguntas referentes a sus previsiones, planes de futuro, o, sobre el hecho de disponer tan solo de una novela a disposición del público.

La cuestión es: No publicar, o hacerlo de cualquier modo y a riesgo de perder los derechos de mi obra durante cinco años pase lo que pase.

La respuesta la próxima semana…

viernes 16 de octubre de 2009

El más prestigioso de entre los desprestigiados


Desde hace apenas unas horas conocemos a la ganadora del certamen literario más “prestigioso” y, a su vez, más desprestigiado de la multitud de premios que jalonan este país.

Ángeles Caso ha sido la afortunada. Escritora, aunque más conocida por su trabajo en TVE o en algunas emisoras de radio, ya fue finalista de este mismo premio en 1.994. También ganó el Premio Fernando Lara en el año 2.000. Desde entonces no había vuelto a publicar novela alguna, tan solo una biografía y un ensayo.

Aquellos que me habéis leído asiduamente, supongo que ya conoceréis la opinión que me merece El Planeta. Todo es puro marketing encaminado a rentabilizar los 601.000 “eurazos” que posee como bote. A parte, claro está, de los esperados beneficios que, tras amortizar tan espléndido botín, espera obtener el señor Lara con la venta de centenares de miles de ejemplares.

Ayer por la noche, mucho antes de conocerse el nombre del encumbrado al reino de las letras, la cadena Ser ya adelantó que en la Wikipedia aparecía como ganadora quien ahora lo es. Probablemente, el ganador de dicho certamen ya era conocido meses atrás.

A colación con lo expuesto en el párrafo anterior, la semana pasada, en la misma emisora de radio, escuché atento un debate en el que participaban varios escritores que habían conseguido alzarse con algún premio literario de renombre, entre ellos Andrés Newman (Premio Alfaguara 2009). Todos reconocían la existencia de premios en los que el ganador podía llegar a conocerse incluso antes de finalizar el plazo de recepción de ejemplares.

Para finalizar, comentaros que aún recuerdo la colección de veinticinco Premios Planeta que adquirí hace diez o quince años. De entre ellos, obras de calidad como “En busca del unicornio” de Eslava Galán o “El jinete polaco” de Muñoz Molina; otras muy flojas como la ya comentada en este blog “Los mares del Sur” de Vázquez Montalbán; y, por último, algunas infumables que ni tan siquiera fui capaz de terminar de leer como “La cruz de San Andrés” de Cela.

A pesar de todo lo comentado con anterioridad, y como supongo que a muchos de vosotros os ocurriría, es obvio que no me importaría, algún día, firmar una obra ganadora de El Planeta…, aunque solo fuera por conseguir una publicación..., porque al fin y al cabo, que son 601.000 euros de nada.