viernes 27 de noviembre de 2009

Otoño



Hoy ha amanecido con un cielo plomizo y la neblina acariciando las azoteas de los edificios. Al fin nos ha abrazado el otoño, que al menos por aquí, por el sur, perecía reacio a visitarnos. Sinceramente, echaba de menos algún día de estos después de tantos amaneceres sin apenas una nube que poder otear en el horizonte.

La oposición que comencé a prepararme a finales de septiembre, consigue absorberme el escaso tiempo que poseo disponible; es por ello que no logro hallar ni tan siquiera cinco minutos al día en los que poder actualizar el blog, por lo que la carencia de los comentarios probablemente varíe en las próximas semanas. Aún así, y a duras penas, extrayendo un ratito de aquí y otro de allá, logro continuar avanzando en mi segunda novela.

Por cierto, en estos últimos días recibí una nueva negativa para publicar “Vendetta”, Urano fue la protagonista. La costumbre hace el hábito, y el hábito al monje, por lo que ya apenas ni me inmuto. Lo único que he apreciado es que, por extraño que parece, todos los correos que hasta la fecha he recibido de editoriales, me han sido enviados por la tarde. Pareciera como si las mañanas las dedicasen a afilar los cuchillos y por la tarde optaran por designar a su próxima víctima.

lunes 16 de noviembre de 2009

Aquellos que no se lo merecieron...


Hace dos semanas terminé de leer “En la boca del dragón” de Kent Follet. Sinceramente, salvo las últimas treinta páginas del mismo, el resto de la obra carece de interés e, incluso, coquetea peligrosamente con una especie de tedio que, sin apenas darte cuenta, parece engullirte hasta que comienza a desarrollarse el desenlace final. Dicho lo cual, la novela es un best-seller; o lo que es lo mismo, miles de copias vendidas.

Ni que decir tiene que si “En la boca del dragón” hubiera sido la obra de un escritor novel, es muy posible que, a duras penas, hubiera logrado salir a la superficie literaria; pero claro, su autor ya era un reconocido escritor… Es precisamente hasta este punto al que deseo llevaros. El margen que posee un afamado escritor para, de vez en cuando, escribir un libro muy por debajo de su nivel habitual; y, sin embargo, la facilidad que posee para que el mismo sea un éxito de ventas. Pareciera como si, una vez alcanzado el sumun de los dioses literatos, cualquier cosa que saliera de su sesera se convirtiese en oro nada más tocarlo, mientras que a aquellos que intentamos comenzar, apenas si conseguimos que se nos oiga bajo la pesada losa de la indiferencia.

La respuesta a mis elucubraciones no tardó en llegar rauda a mi cabeza, nada más me hube preguntado porqué me había decidido a leer dicha novela: tras la lectura de Los Pilares de la Tierra – obra culmen del señor Follet según mi modesto entender -, comencé a engullir todas sus creaciones hasta que finalmente me topé con “En la boca del dragón”. Tras pensarlo unos segundos, vi claro la solución: dos o tres obras de gran calidad pueden hacer conseguir que el resto de tus novelas se conviertan en best-seller, pues contarás con decenas de miles de seguidores que devorarán todo aquello cuanto hallas escrito; o lo que es lo mismo, el hermano mayor que acude en ayuda del pequeño, del débil; y, en definitiva, de aquel al que las hadas le fueron esquivo.

viernes 6 de noviembre de 2009

Ansiada buena suerte


¿Habéis pensado en alguna ocasión lo que en vuestras vidas a podido influir la casualidad?..., ¿la suerte?..., ¿la buena fortuna?

La pregunta que acabo de hacer es el fruto de una reflexión que me ha tenido meditando gran parte de esta semana. Soy consciente de que la actual coyuntura por la que atravesamos puede influir muy negativamente en aquellos autores noveles que pretenden ver publicado su primer libro; no en vano, ya es difícil publicar el segundo para quienes lograron el primer objetivo. Aunque también creo que si en lugar de haber terminado de escribir “Vendetta” este año, lo hubiera hecho hace dos o tres, probablemente la posibilidades de la obra hubiesen sido mucho mayores; una vez que, años atrás, la editoriales y las agencias se mostraban mucho más receptivas, y no meditaban tanto el apostar por un escritor novel. ¿Influirán factores como la casualidad y la suerte en el hecho de que más de una novela que debería ser publicada, no consiga tan preciado botín? Sinceramente pienso que sí.

Esta última reflexión viene a colación de un e-mail que recibí a primeros de esta semana por parte del editor de una joven editorial. La respuesta a mi propuesta de edición fue muy sincera, circunstancia que agradecí de sobremanera. Éste me indicó que cuando comenzaron con el proyecto empresarial optaron por dos líneas de edición; una encaminada a la publicación de best-sellers de autores foráneos que habían poseído éxito en aquellos países en los que publicaron; y una segunda, encaminada a la publicación de obras de autores noveles. Sin embargo, debido al (literal) “…porcentaje de devoluciones altísimo, poca o nula rotación del fondo, elevados margen para los distribuidores y las grandes superficies, elevadísima presión en los puntos de venta de los grandes grupos editoriales, espectaculares caídas de las ventas y del número de visitantes en librerías, poquísima profundidad de los fondos en las librerías, escasa visibilidad de títulos de poca rotación, etc…), les llevó definitivamente a suspender provisionalmente la publicación a autores noveles.

Lástima, quizá si hubiera llegado algunos meses antes…

Recalcar, por último, otra apreciación que me hizo el editor en cuestión: “Ante este panorama y antes de rechazar todos los libros que nos habían ofrecido, decidimos apostar por un nuevo formato, el del libro electrónico o ebook con posibilidad de impresión a medida. Para evaluar la viabilidad comercial de la propuesta encargamos a una empresa auditora un estudio de mercado y el resultado nuevamente ha sido decepcionante. Nulas o escasísimas ventas, coste de la producción soportado por los autores, y en más del 97% de los casos el comprador final del libro es el autor o sus familiares y allegados.

Podríamos ofrecerle publicar su libro como ebook pero sentiríamos que le estamos engañando pues si bien el coste de dicha propuesta es nulo o muy bajo para ambas partes, la rentabilidad es también escasísima o nula.”

Al menos me queda la sensación de que aún existen personas sinceras y honradas en este mundo colmado de buitres negros que revolotean al acecho de aquel que decide dejar perecer su obra.

viernes 30 de octubre de 2009

ELDALIE Publicaciones: Acto II y definitivo.

Durante la última semana he tenido tiempo para cruzar algún que otro e-mail con la editora de ELDALIE Publicaciones. Para ser sincero, estimo que el proyecto que están intentando sacar a flote posee mucho mérito y valentía; y, a su vez, me ha dado la impresión de hallarme ante un grupo de intrépidos amantes de las letras que intentan abrirse camino en el difícil mundo en el que se ha convertido la publicación de obras.

A lo largo de los correos intercambiados en estos días, en los que, todo sea dicho, no les ha sentado nada bien mis “reservas” iniciales y, quizá, la desconfianza que mostré en mi e-mail de respuesta, circunstancia que me llevó a pedirles perdón por si mi escéptica actitud inicial les hubo molestado; he descubierto un grupo de editores, reseñadores e ilustradores con ganas de trabajar, pero que aún tienen un gran camino por delante; no en vano, el proyecto que pretenden ofrecer aún se encuentra demasiado inmaduro. Como muestra un botón, pues a través de su tienda on-line han informado de que están teniendo problemas para vender su único libro por medio de dicho portal virtual al que precisamente en los últimos días no se puede acceder.

Mi conclusión, tras días meditando, es que ELDALIE Publicaciones es un proyecto soñador que se encuentra dando sus primeros pasos, y que, por tanto, aún muestra una gran debilidad e incierto futuro. Como ya comenté en la anterior entrada, creo que ELDALIE podría situarse un escalón, solo un peldaño por encima de Bubok o Lulú.

Por último, comentaros que la editora de esta nueva editorial me comentó que habían contratado los servicios de un agente en España para vender sus obras en librerías. ¿Será cierto, o habrá que situar dicha afirmación al mismo nivel que aquella en la que aseguran que venden sus libros a través de la Casa del Libro o El Corte Inglés?

Quizá me tachéis de engreído, vanidoso…, o utilicéis cualquier otro adjetivo parecido, pero creo que “Vendetta” se merece un final mejor. Probablemente hable desde la ceguera propia del padre que ensalza a su hijo y obvia sus defectos, pero cada vez que releo la obra para proceder a una nueva corrección, pienso que he tenido entre mis manos decenas de libros peores.

No publicaré con ELDALIE, aunque siempre me gusta dejar las puertas abiertas, por lo que en mi último e-mail les indiqué que si en alguna otra ocasión deciden volver a contar con mis obras, solo tendrían que comunicármelo.

En ocasiones es mejor esperar y permanecer guarecido, antes que dejarte guiar por la errática mano de la impaciencia.