lunes 11 de enero de 2010

Cuando todo parecía perdido...


El cazorleño David Gómez Frías, con el libro de poemas “Fracciones de los cristales inquietos”, ha sido el ganador del XIX Premio Anual de Literatura para Escritores Noveles que convoca la Diputación Provincial de Jaén con el objetivo de fomentar la creatividad literaria y dar a conocer nuevos talentos en la provincia de Jaén.

Y bien, diréis, existen multitud de premios literarios que se fallan cada día; entonces, ¿qué tiene éste de especial?...: La esperanza.

Sinceramente, no era conocedor de la existencia de este certamen. Fui consciente del mismo la pasada semana cuando escuché al premiado en una entrevista emitida por una emisora de radio local. Éste venía a decir que dicho reconocimiento le había llegado en un momento en el que casi toda la ilusión que poseía sobre el mundo literario zozobraba en la desilusión, pues aquellos objetivos que lo habían encandilado en un primer momento, no llegaban a materializarse. Prácticamente había dejado de escribir, y la creación permanecía en un tercer o cuarto plano de su vida. Cuando toda esperanza parecía perdida, ha logrado el impulso que necesitaba, aquel con el que tanto había soñado.

Será verdad entonces que la esperanza es lo último que se pierde.

lunes 21 de diciembre de 2009

FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO


Que los sueños que os acompañan cada madrugada, fácilmente se dejen alcanzar.

Que las ilusiones con las que amanecéis cada día, pronto se materialicen.

Que los anhelos que os mantienen en la lucha diaria, raudos en triunfos se plasmen.

Y que las fantasías que desde niños os acunan, nunca os abandonen.

jueves 10 de diciembre de 2009

Impossible is nothing


Desde hace unos días estoy queriendo comentaros lo que llegué a leer en un diario deportivo, pero hasta este instante no he dispuesto de tiempo para ponerme a ello.

A aquell@s que os guste algo el fúlbol, recordareis al futbolista que hace unos años militó en el Real Madrid, un tal Cassano; más conocido por sus bacanales discotequeras y por ser amigo de fiestas un día sí y al otro también, que por su juego en el campo. Este señor, que a pesar de ser un “deportista de élite” tenía serios problemas con la báscula, ha escrito su segundo libro: “Las mañanas no sirven a nadie”. Un libro compuesto de 365 aforismos; uno por cada día del año. Entre ellos:

Aforismo 293. "Soy el primero que ha escrito más libros de los que ha leído"
Aforismo 343. "No seas impulsivo. Haz como yo. Antes de explotar, cuanta siempre al menos hasta uno..."
Aforismo 156. "La buena voluntad es fundamental. Yo decidí primero hacer las paces con Delneri sin saber de qué demonios estaba hablando"

El caso es que parece ser que su primer libro “Lo digo todo”, fue un éxito de ventas.

Casos como el de este “Talentino”, como ahora se hace llamar, no sé si consiguen que me deprima del todo; o, por el contrario, aumenten mis esperanzas ante lo mal que se “haya el patio”.

viernes 27 de noviembre de 2009

Otoño



Hoy ha amanecido con un cielo plomizo y la neblina acariciando las azoteas de los edificios. Al fin nos ha abrazado el otoño, que al menos por aquí, por el sur, perecía reacio a visitarnos. Sinceramente, echaba de menos algún día de estos después de tantos amaneceres sin apenas una nube que poder otear en el horizonte.

La oposición que comencé a prepararme a finales de septiembre, consigue absorberme el escaso tiempo que poseo disponible; es por ello que no logro hallar ni tan siquiera cinco minutos al día en los que poder actualizar el blog, por lo que la carencia de los comentarios probablemente varíe en las próximas semanas. Aún así, y a duras penas, extrayendo un ratito de aquí y otro de allá, logro continuar avanzando en mi segunda novela.

Por cierto, en estos últimos días recibí una nueva negativa para publicar “Vendetta”, Urano fue la protagonista. La costumbre hace el hábito, y el hábito al monje, por lo que ya apenas ni me inmuto. Lo único que he apreciado es que, por extraño que parece, todos los correos que hasta la fecha he recibido de editoriales, me han sido enviados por la tarde. Pareciera como si las mañanas las dedicasen a afilar los cuchillos y por la tarde optaran por designar a su próxima víctima.